Ansiedad por separación en perros: consejos generales para que no sufra en tu ausencia

Todos conocemos casos de familias que tienen perritos que, al quedarse solos, ladran, aúllan, rompen cosas o hacen sus necesidades en casa. Habrá gente que dirá que lo hacen porque están enfadados, para vengarse por haberles dejados solos o porque no los han educado bien. ¡Nada más lejos de la realidad! Este tipo de comportamientos son síntomas claros de tener ansiedad por separación, un problema que afecta a muchos perros hoy en día.

Te vamos a explicar un poquito más sobre este trastorno del comportamiento para que puedas evitarlo o ponerle solución en caso de que a tu peludo le ocurra alguna vez. Identificar las señales es fundamental para ponerle remedio lo antes posible. ¡Así que ponte cómodo y sigue leyendo!

¿Qué es la ansiedad por separación en perros?

La ansiedad por separación en perros es un trastorno del comportamiento que afecta a una gran cantidad de peludos, da igual la raza, tamaño o si vienen de criadero o protectora. De hecho, constituye el 15% de los problemas de comportamiento que se atienden en las clínicas veterinarias generalistas.

Aparece cuando tu perro siente estrés o ansiedad al separarse de la persona o personas por las que siente un apego excesivo, lo que se conoce como hiperapego patológico. Estos niveles tan altos de estrés se acaban manifestando como comentábamos antes: ladrido excesivo, destrucción de objetos, muebles, incluso paredes o puertas, micciones o defecaciones dentro de casa, etc.

Tu perro, por naturaleza, es un animal sociable y de carácter altamente afectivo, lo que hace que busque el contacto y cercanía con las personas que conviven con él. Si tiene un carácter algo más inseguro, puede llegar a sentirse demasiado unido a ti o a algún otro miembro de su familia con quien sienta esa seguridad que a él le falta. Es en estos casos, cuando esa persona falta, cuando tu perro puede sentir miedo y estrés y desarrollar a la larga esta APS.

Aunque este suele ser el principal motivo de la APS, existen otros desencadenantes como un destete antes de tiempo, una experiencia traumática sin ti, un cambio importante en su rutina o un cambio de residencia, etc.

Las consecuencias de la ansiedad por separación

Cuando hablamos de consecuencias no nos referimos solo a las evidentes e importantes, es decir, aquellas que afectan a la salud y el bienestar de tu perro. La ansiedad por separación también puede tener consecuencias para la familia. Es una situación que, si no se conoce y no se tienen las herramientas suficientes, pueden llegar a condicionar tu vida, ya que puede llegar un momento en que te dé miedo dejar a tu perrito solo y afectar a tus salidas y contacto social.

Si tú y tu perro vivís en un edificio con vecinos, los ladridos o aullidos excesivos pueden acabar en discusiones desagradables e incluso denuncias. Es importante que hables con ellos en cuanto detectes el problema para explicarles la situación y pedirles la máxima comprensión posible.

Tampoco podemos dejar de mencionar las consecuencias económicas. Hay perritos que pueden romper unos zapatos, algo de ropa, pero hay perros que pueden llegar a destrozar muebles e incluso puertas o paredes.

Por último, una de las consecuencias más tristes de la APS es que, aunque parezca mentira, es una de las principales causas de abandono y eutanasia en nuestro país. Increíble, ¿verdad?

Entonces, ¿cómo puedes ayudar a tu perro?

Si crees que tiene o podría llegar a tener ASP, existen diferentes metodologías y tratamientos, pero es importante individualizar cada caso. Te vamos a dar una serie de consejos generales en los que casi todos coinciden. Toma nota:

> Reducir el contacto

Una de las cosas más importantes que tienes que hacer cuando detectes este hiperapego es limitar el contacto y los mimos. Sabemos que es duro, pero piensa que es por su bien. Por ejemplo, al entrar en casa, si tu perrito es de los que saltan, ladran, jadean, te persigue como un loco, te muerde los tobillos, etc, no le hagas caso hasta que se calme. Cuesta un montón, pero es fundamental.

No le hables ni le mires y entra en casa con normalidad, como si esa bolita de pelo que te persigue muerta de ganas de que te agaches para llenarte de besos no estuviese. Es difícil, lo sabemos, pero aguanta ¡tú puedes! Verás que llegará un momento en que bajará la intensidad, incluso se tumbará. Ese es el momento de acercarte a hacerle un mimo y decirle lo contento que estás de verle.

También es de mucha ayuda que tenga una camita que sea SU SITIO. Ponla junto al sofá o la cama (porque ahora mismo, mientras trabajamos esto, no es bueno que se suba contigo) y enséñale a estar allí en lugar de encima de ti o pegado a tus pies y a quedarse ahí aunque tú te muevas. Usa la orden “a tu sitio” para que identifique que cuando le digas eso tiene que irse a su camita, transportín, etc y cuando vaya, dale un premio o hazle un mimo. Puede costar un poquito, pero será muy bueno para los dos.

> Zona de confort

Algunos especialistas aconsejan también que, igual que le enseñas la orden “a tu sitio”, es bueno enseñarles a quedarse en un transportín o jaulita grande. A veces sufren ansiedad por separación los perros que anticipan el peligro, tienen miedo y esto les genera ansiedad. El transportín o jaulita hará de efecto madriguera dándoles seguridad y, cuando tú te vayas, pueden buscar refugio allí y sentirse más calmados hasta tu regreso en su zona de confort.

> Enriquecimiento ambiental

Otra cosa que ayuda muchísimo es el enriquecimiento ambiental. ¿Qué significa esto? Es darle a tu perrito cosas que le mantengan entretenido. Que tenga en su entorno juguetes, mordedores, etc que desafíen su mente y le distraigan de aquello que le provoca estrés como es quedarse solo. Puedes usar juguetes donde meter chuches y que tenga que esforzarse por sacarlas.

Siempre usa snacks naturales, como nuestras delicias de pollo que puedes trocear fácilmente con las manos. También funciona muy bien un mordedor de larga duración. Al masticar, tu perrito libera endorfinas que reducen sus niveles de estrés. Puedes probar mordedores más blanditos que sean también snacks como nuestros esófagos de cordero o cosas más duras como las astas de ciervo o nuestras barritas de leche de yak Wild Yaky. Ahora en verano también puedes ponerles un comedero antivoracidad con con nuestras hamburguesitas y dejarlo un rato en el congelador antes de servírselo. Este truco les mantendrá entretenidos y fresquitos.

mordedores para aliviar el estrés por separacion

Ahora que conoces un poquito más sobre este trastorno, ya puedes empezar a cambiar las cosas que a lo mejor no estabas haciendo del todo bien. Como con todo, es fundamental que, si detectas cualquier signo que te haga sospechar, acudas a tu veterinario para que pueda valorar el grado de ansiedad y cuáles serán las mejores herramientas para tratarlo. La buena noticia es que la mayoría evolucionan muy muy bien, pero eso sí, requiere de mucha paciencia, compromiso y constancia por tu parte y la de todos los miembros de la familia de tu perrito.

Es un trabajo en equipo y lo más importante, un trabajo que hará que todos seáis mucho más felices 🙂

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